A sus casi setenta años, imparte un curso de mantenimiento en la Asociación de Amas de Casa de Ribeira
08 feb 2012 . Actualizado a las 07:00 h.Dicen que si te gusta tu empleo, no trabajas ni un solo día de tu vida. Puede que eso mismo le suceda a Ángela Cores, profesora jubilada de Educación Física y quien después de décadas dando clase de gimnasia, se sigue dedicando a lo mismo por afición, impartiendo un curso de mantenimiento a Amas de Casa de Ribeira. La edad tampoco entiende de vocación, y por eso a sus casi setenta años se calza casi a diario las zapatillas de deporte, un hábito que compagina con su cargo como presidenta de Cruz Roja.
-Además de la gimnasia, tiene que tener algún secreto para mantener la misma forma física que cuando tenía treinta...
-Soy licenciada en Educación Física, llevo toda la vida haciendo deporte y por eso todavía me mantengo en forma. Aún así, tengo achaques, pero no voy a dejar de dar clases de gimnasia de momento.
-¿Cómo consigue adaptar sus clases a todas las amas de casa, de todas las edades, que acuden al curso?
-Mis clases son aptas para las cuarenta mujeres que vienen a las clases, y que tienen entre treinta y setenta años. El truco para que no se aburran es ir cambiando de actividad. Yo hago los ejercicios con la más alta intensidad, y luego cada una los sigue teniendo en cuenta sus posibilidades.
-¿Bajar de peso es lo que mueve a quienes participan en el curso?
-No, yo siempre he dicho que el objetivo de las clases no es adelgazar, sino sentirse bien y ganar en salud y elasticidad.
-¿Es el ejercicio una forma de olvidar las preocupaciones para las mujeres que asisten?
-Sí, antes de hacer los ejercicios siempre tenemos una tertulia en la que nos contamos nuestras cosas. Es una forma de reunirnos y pasar un rato agradable.
-Amas de Casa es una asociación con mucha historia en Ribeira, ¿cree que se seguirá manteniendo durante años?
-Eso es lo que intentamos. La mayor parte del mérito lo tiene la presidenta, Magdalena Bringas, a quien animamos a seguir en el cargo hasta que tenga fuerza. Además, la cuota que abonamos es mínima, resulta más asequible que pagar un gimnasio.
-¿Participa como alumna en algún otro taller del colectivo?
-Sí, voy al de pandereta y canto. La verdad es que el éxito de la asociación de Amas de Casa es palpable, no hay una hora en la que el local esté libre. Alguna vez he intentado cambiar las clases de gimnasia y no me ha sido posible.
-¿Ha afectado la crisis económica al número de socias?
-No, se mantienen y creemos que para todo lo que ofrecemos, el coste es muy pequeño.
ángeles cores profesora de educación física jubilada
«La cuota que abonamos es mínima, resulta más asequible que pagar un gimnasio»
«Llevo toda la vida haciendo deporte y por eso todavía me mantengo en forma»