La militancia socialista ya dio el visto bueno a un posible acuerdo
09 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Los días pasan, la fecha del pleno de investidura del nuevo gobierno local se acerca y el acuerdo entre BNG y PSOE de Rianxo para formar el nuevo ejecutivo se hace de rogar. Pese a los avances que se han dado en las últimas horas, queda por concretar un aspecto que es, al parecer, el responsable de que, al cierre de esta edición, el pacto entre socialistas y nacionalistas aún no sea oficial.
Fuentes del partido indicaron que el acuerdo que convertiría en alcalde al nacionalista Adolfo Muíños está encauzado y que los asuntos más peliagudos están prácticamente cerrados. Sin embargo, hay una cuestión que ayer por la tarde seguía sin concretarse y que, aunque en principio «non ten moita complicación», sí se considera importante para sellar el pacto.
Según esto, la formalización del acuerdo sería inminente, pero de las declaraciones realizadas desde las filas socialistas se desprende que son diversos los asuntos que hay por cerrar. Sin querer entrar en más detalles, el candidato del PSOE, Carlos Gey, señaló que, por ahora, «están todas as opcións abertas, non hai nada pechado».
Decisión final
Pese al mutismo que se mantiene en las filas del partido del puño y la rosa desde el comienzo de las negociaciones, ayer sí confirmaron que el martes se celebró una asamblea extraordinaria en la que los militantes dieron su opinión sobre el contenido de las conversaciones mantenidas con el BNG hasta el momento.
En esa reunión, los afiliados respaldaron unánimemente las negociaciones y dieron luz verde a la formalización de un posible acuerdo con la agrupación frentista que podría producirse en las próximas horas.
Por su parte, la asamblea local del Bloque rianxeiro tenía previsto reunirse a última hora de la tarde de ayer para decidir si se apoyaba la alianza con los del puño y la rosa para formar el nuevo gobierno rianxeiro.
Expectación en aumento
Mientras, respetando el compromiso adquirido al inicio de las negociaciones, los líderes de ambas formaciones mantienen prudencia y eluden desvelar detalles sobre los asuntos tratados en las reuniones mantenidas en los últimos días, en las calles de Rianxo crece la expectación ante la proximidad de un pleno de investidura en el que, a estas alturas, aún no se sabe qué partido será elegido para tomar el bastón de mando.
Con todo, y pase lo que pase, es cuestión de pocos días que se resuelva una incertidumbre a la que no están acostumbrados los vecinos de un municipio en el que siempre hubo mayorías.
«O acordo marco está practicamente pechado, pero a asemblea local terá que ratificalo»
Adolfo Muíños
«Estanse dando os pasos que hai que dar, catro anos é moito tempo e hai moito do que falar»
Carlos Gey