Un desafío para la navegación aérea

BARBANZA

20 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La navegación aérea en Europa se enfrenta a un desafío sin precedentes. Nunca antes en la historia las cenizas de un volcán habían alcanzando la suficiente altura como para alterar el tráfico de los aviones en uno de los espacios aéreos más densos del mundo, pero no la necesaria como para alejarse hasta la estratosfera.

Ante una situación nueva y ante la certeza de que las cenizas puedan dañar los motores de los reactores, lo lógico era bloquear el cielo. ¿Era necesario, sin embargo, extender la protección a una zona tan amplia? Puede que no, pero, por un lado, primó el principio de precaución y, por otro, el miedo a lo desconocido.

La experiencia debe servir para evitar errores en el futuro, lo que pasa por realizar predicciones más ajustadas de la evolución de la nube. Porque Islandia es una olla a presión y habrá más erupciones.