Una ciudad de chiste

BARBANZA

Calles, plazas y edificios de Santa Uxía asombran a los más pequeños con reproducciones de personajes de cómic

11 dic 2009 . Actualizado a las 10:48 h.

La ciudad ribeirense ofrece estas Navidades una imagen inusual que está acaparando la atención de los más pequeños, principales protagonistas de estas celebraciones. Al tradicional belén que, desde luego, no falta en Santa Uxía, se ha sumado una delegación de conocidos personajes de tebeo que tienen como invitado a un humorista universal, Charles Chaplin.

Mortadelo y Filemón, Superman, Spiderman, Astérix y Obélix y Lucky Luke desembarcaron en Ribeira de la mano del concejal de Cultura, Luciano Fernández, y José Romero, que es el autor de las figuras, realizadas a tamaño natural y que son las mismas que se exhiben en el salón del cómic de A Coruña que se celebra en verano.

La posibilidad de que los chavales puedan contemplar a estos legendarios protagonistas de tiras cómicas e, incluso, fotografiarse con ellos, surge a raíz de la iniciativa de Luciano Fernández de sustituir el tradicional pesebre por otro compuesto de figuras hechas a tamaño natural. Así, la plaza del Concello se convirtió en un nacimiento, con castillo de Herodes incluido, y en la calle peatonal, por ejemplo, cabalga a sus anchas el simpático vaquero Lucky Luke.

Tiempo libre

El concejal Luciano Fernández explicó ayer que pensó en que sería interesante incorporar estos elementos decorativos, pese a carecer de vinculación alguna con la Navidad, porque esta es la época del año en la que los pequeños disfrutan de más tiempo libre. Fernández considera que el hecho de encontrarse con los personajes en las calles puede servir como un nuevo aliciente, al que hay que sumar, explica, la programación de talleres prevista para las jornadas en las que no hay clase.

Recorrido

Algunos padres ya han ideado una nueva forma de entretenimiento con sus pequeños, que consiste en buscar a cada uno de los personajes que se encuentran dispersos por la ciudad. Desde luego, los superhéroes Batman y Superman están en lo alto, como les corresponde, uno en el palco de la música del Malecón y otro en el edificio del auditorio. El hombre araña saluda a los conductores desde la rotonda de Amas de Casa.

Por lo que respecta a Mortadelo y Filemón, salvaguardan, como agentes de la Tía que son, los juegos de los pequeños en el parque García Bayón, mientras que Astérix y Obélix han encontrado hueco en la plaza de la Iglesia. No se sabe si el menhir que lleva Obélix también será incorporado al nuevo empedrado que luce este lugar o si, por el contrario, ambos habitantes de la irreductible aldea gala pondrán su granito de arena, o la poción mágica de su druida, para acelerar la conclusión de las obras.

El único personaje que no forma parte de la historia del cómic, pero sí de la del humor ácido del cine mundial, es Charlot, que está aposentado en la plaza de Compostela, frente a la sede del Ateneo dedicado a otro maestro, en este caso de las letras, Valle-Inclán.