La ciudad se transforma en un juego

E. Otero

BARBANZA

Las actividades para niños y las actuaciones de Panorama y Luar na Lubre llenaron de sonido y risas infantiles las primeras jornadas de las celebraciones de Ribeira

31 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Los festejos de Ribeira comenzaron fuerte el miércoles, con una tarde de juegos tradicionales para los niños y una noche de cargada de ritmos con Luar na Lubre y Panorama, que hicieron bailar a los ribeirenses.

A partir de las 20.00 horas, la plaza de Teruel vivió un momentáneo viaje al pasado, cuando decenas de niños acudieron a una cita con los divertimentos tradicionales. Con más o menos maña, los pequeños se afanaban en participar en las ocho actividades disponibles con la ayuda de las monitoras pero, sobre todo, de sus padres: «Esta é unha gran iniciativa para os nenos. Os xogos que hai están ben escollidos, pero eu aínda boto en falta algúns máis», comentaba Javier Argibay, que disfrutó, incluso más que su hijo, guiando un aro metálico con un gancho. Como él, muchos padres revivieron su propia infancia enseñando a sus pequeños cómo manejar unos zancos o dándoles trucos para afinar la puntería en el juego de la rana.

Cita multitudinaria

Por la noche, cientos de personas tuvieron una cita con la música: la orquesta Panorama fue la encargada de romper el hielo y hacer bailar a una multitud de personas en el Malecón. Luar na Lubre tomó el relevo a medianoche con su concierto en la plaza do Rueiro, que congregó también a numerosos espectadores que disfrutaron con sus ritmos de folk. Panorama, regresó de nuevo al escenario y fue la encargada de cerrar la noche.

La mañana de ayer fue también para los más pequeños, que llenaron la plaza del Concello con sus risas participando en varios juegos al aire libre. A Carmen, de 10 años, le gustaron más los juegos tradicionales, pero disfrutó practicando el voleibol, mientras que Raúl, de 12, prefirió probar puntería en una gran diana. Los adultos, esta vez, optaron por sentarse a mirar.