La milla de oro, el entorno de la playa de Coroso, sufre también los rigores de la crisis en el ámbito del ladrillo
18 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«Esta caída no es más que el reflejo del fin de la burbuja inmobiliaria a la que estuvo sometida la comarca de Barbanza hasta hace año y medio». Así resumió la situación del mercado de la construcción el tasador ribeirense Ramón Rivas. Su opinión es corroborada por varios profesionales del ramo que constatan una caída en picado del precio del terreno para parque residencial en los últimos doce meses.
La mayoría de los consultados cifraron esta bajada en torno al 20%, aunque algunos señalaron que este porcentaje se puede disparar hasta el 30 o 40%. Según los promotores estos guarismos variarán en función de las urgencias económicas del propietario del solar, bien porque quiere recuperar la inversión efectuada o simplemente por quitarse de encima la carga hipotecaria.
De hecho, la totalidad de los autónomos entrevistados dijeron que el mercado de compra-venta «está completamente parado» y solo hay oferta de parcelas por parte de aquellos promotores que atraviesan por dificultades financieras. «Los particulares suelen mantener los solares a la espera de que cambie esta tendencia a la baja», destacó un empresario.
Con respecto a los precios, el valor medio del metro cuadrado de una parcela para edificar se mueve en la actualidad en una horquilla de entre 900 y 1.500 euros, en función de la ubicación del solar, lejos de los 500-700 que costaba en el año 2000. Hace dos años el precio del terreno oscilaba entre los 1.200 y 1.800 euros el metro cuadrado.
Tendencia
Ningún municipio se escapa a esta tendencia bajista, ni siquiera la milla de oro de Barbanza, el entorno de Coroso, donde los propietarios de los terrenos reducen sus pretensiones económicas para sacárselos de encima. Un empresario de Ribeira, que prefiere mantenerse en el anonimato, comentó su caso: «Hace seis meses pregunté el precio de una parcela de 4.000 metros cuadrados situada en las inmediaciones de la playa de Coroso. En aquel momento me pidió 8,4 millones de euros; hace unos días me rebajó la cifra a 7,2 millones. Es decir, un 15% más barato».
Los constructores y tasadores encuestados hicieron hincapié en que el precio del solar orientado a la construcción de viviendas colectivas es el que más está notando esta caída en su valor algo que, parece, no le sucede a los terrenos destinados a la edificación de viviendas unifamiliares. «Llevo tiempo mirando terrenos para hacer seis chalés en Ribeira y le puedo decir que lo que piden los propietarios de varias parcelas situadas en las parroquias de Oleiros y Bretal es lo mismo que exigían hace dos años», apuntó un empresario de la construcción de Santa Uxía.