Los sindicatos confirman que en el 2008 se batió la marca de despidos

BARBANZA

La construcción y sus sectores auxiliares encabezan la lista de expedientes resueltos en el juzgado

15 may 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

Las asesorías laborales de las centrales sindicales con sede en Barbanza se encuentran colapsadas de trabajo. Y no es para menos. Un total de 724 trabajadores, según los datos facilitados por UGT, CC.?OO. y UGT, tramitaron denuncias contra sus empresas por despido durante el 2008. «Trátase da cifra máis elevada dende que son responsable da CIG, e de iso hai once anos», apuntó Xan García.

A 31 de diciembre del 2008 se habían contabilizado en las oficinas del Servicio de Promoción de Emprego -antiguo Inem- 1.948 desempleados más que el 1 de enero del mismo años, según las estadísticas de la Consellería de Traballo. Es decir, el 37% de los barbanzanos que se quedaron sin ocupación recurrieron a los sindicatos para pedir asesoramiento jurídico y plantear una demanda por despido improcedente. «A diferenza do que ocorría en anos precedentes, esta porcentaxe fai referencia única e exclusivamente a temas relacionados con extinción de contratos», apuntó el dirigente de la CIG.

Los motivos que llevaron a los operarios de Barbanza a denunciar a sus empresas fueron de tres tipos. El primero estaba relacionado con las cláusulas por las que rompía la relación laboral. «En moitos casos, o contrato é por fin de obra, pero a realidade é que o traballador leva nesa situación cinco ou seis anos sen que o empresario lle faga indefinido», comentó Xosé Lamela Cacheiro, de CC.?OO.

Una segunda causa era provocada por las diferencias en las cuantías a percibir por una persona que, en muchos casos, difería de las que recoge la legislación laboral o el convenio colectivo por el que se rige el sector. Por último, hay que hablar de los motivos esgrimidos por el empresario para prescindir del empleado. Los autónomos suelen acogerse al despido por causas objetivas, productivas y tecnológicas -que son las que se reflejan en los expedientes de regulación de empleo (ERE)- que implica una indemnización de veinte días de salario por año de servicio prestado, mientras que si se califica de improcedente, el autónomo tiene que abonar al empleado 45 días de salario por ejercicio de servicio.

Pasos a seguir

En situaciones de despido, una vez que el operario recibe en sus manos la carta de extinción de contrato tiene veinte días naturales para intentar llegar a un entente con la gerencia de la compañía. Si en este tiempo no se alcanza un acuerdo satisfactorio para ambas partes, se acude a un acto de conciliación en el Servicio de Medicación, Arbitraje y Conciliación (SMAC) de Santiago. Si tampoco hay pacto, el trabajador tiene la opción de poner una demanda por despido improcedente en el juzgado de lo social.

«No 20% dos casos o contencioso resólvese no SMAC, pero a meirande parte acaban no xulgado», indicó Xan García. Y añadió: «A crise económica leva consigo un retraso importante na resolución final dun litixio. Se hai tres anos todo quedaba dilucidado en 30 ou 40 días, agora prolóngase moito máis no tempo debido á forte carga de traballo que hai nos xulgados».

Por colectivos, los responsables sindicales en la comarca comentaron que la construcción y sus sectores auxiliares fueron los ámbitos productivos donde más demandas judiciales se presentaron en el último ejercicio. Le siguieron a continuación los ramos de la hostelería, la alimentación, la pesca, el metal y el transporte.