La USC se convierte en la tercera universidad española en contar con un plan estratégico de igualdad entre mujeres y hombres, que se aprobó la pasada semana en el Consello de Goberno. Este documento, con un período de aplicación de tres años, incluye casi ochenta acciones englobadas en cinco áreas: promoción de la igualdad en la acción de la USC; presencia, promoción y condiciones laborales; acoso, actitudes sexistas y percepción de la discriminación; conciliación de la vida personal, laboral y familiar; y finalmente medidas relacionadas con las condiciones sociosanitarias, físicas y del entorno del trabajo.
Una de las iniciativas incluidas en el apartado de conciliación de la vida laboral y familiar es la habilitación en los edificios de nueva construcción de salas de reposo y lactancia, así como la flexibilización de la jornada laboral y la convocatoria de las reuniones de trabajo en un horario que facilite esta conciliación.
Dentro de esta batería de medidas aparece también la garantía de que uno de los criterios a tener en cuenta al solicitar el horario de clase, o bien un cambio de grupo, sea el tener a personas dependientes a cargo.
Pero las iniciativas del plan están muy lejos de restringirse solo a actuaciones en el ámbito de la conciliación. La imagen y la presencia de la mujer en los órganos de dirección también se tienen en cuenta en el documento, con acciones como potenciar su presencia en actos universitarios que tengan una especial relevancia; el reconocimiento de féminas distinguidas con insignias u otro tipo de galardones; y la celebración anual de un acto de reconocimiento a una persona, un centro, una asociación o bien un servicio que haya destacado por la consecución de logros en la igualdad de oportunidades entre unos y otras.