Solo los términos ribeirense, boirense y noiés arrojan un porcentaje positivo desde 1998
04 ene 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Aunque la pérdida de habitantes en Barbanza se ha ralentizado durante el último quinquenio, lo cierto es que el descenso poblacional sigue caracterizando el futuro demográfico del conjunto de la comarca. Tanto es así que desde 1998, la zona ha visto como el número total de residentes ha disminuido en más de cinco mil personas, pasando de las 128.438 inscritas hace una década a las 123.472 de las últimas cifras oficiales del Instituto Nacional de Estadística.
La disminución de ciudadanos en el territorio es constante, y desde el 2003 el descenso anual medio se sitúa en unos 200. De hecho, solo hay tres municipios, Boiro, Ribeira y Noia, que arrojan un porcentaje positivo de empadronamientos desde 1998. En el conjunto de la zona, los mejores datos son los relativos al período comprendido entre el 2007 y el 2008, con una reducción global de solo cuatro personas. Entre el 2006 y el 2007 la merma fue de un centenar.
Los regulares
Son los cuatro ayuntamientos de la comarca de Barbanza y el de Noia los que contribuyen a mitigar la pérdida poblacional porque en los últimos ejercicios entre los cinco han visto incrementado su censo por encima del millar de personas. Sin embargo, en estos concellos los únicos que mantienen un crecimiento regular son los de Noia, Boiro y Ribeira. En los últimos doce meses han contabilizado 499 altas nuevas en el padrón.
Desde 1998, ninguno de ellos ha perdido habitantes, pero no puede decirse lo mismo de Rianxo y A Pobra. El primero tenía hace una década 12.147 censados, mientras que actualmente la cifra es de 11.578. El aspecto positivo es que desde el 2007 el territorio rianxeiro está ganando residentes, después de un bache que duró un lustro.
Por lo que respecta a la localidad pobrense, en el 98 contaba con 10.082 ciudadanos y desde entonces, salvo las excepciones del 2006 y de este mismo año, en que ha subido en 11 vecinos, experimenta una tendencia a la baja. Sin embargo, de entre todos los municipios que durante estos diez años han visto disminuida su población, es el que menos ha perdido.