El Grumir acudió al centro de salud de Boiro para llevarse un visión que se coló en el edificio

La Voz

BARBANZA

Que los integrantes del Grumir de Boiro tienen que hacer frente a todo tipo de situaciones quedó demostrado ayer. A primera hora de la mañana, los miembros de esta unidad recibieron una llamada del centro de salud de O Saltiño. El conserje les avisaba de que un visón se había colado en el edificio y que amenazaba con atacar a quien se le acercase. Al poco rato, armados con una jaula, los efectivos de protección civil desembarcaban en el inmueble para llevarse al incómodo visitante.

Al parecer, como si fuese un paciente más, el visón entró tranquilamente por la puerta de urgencias. Al no hacerlo por la entrada principal, no causó un gran revuelo. De hecho, el Grumir indicó que el conserje fue de las pocas personas que se enteró de su presencia. Una vez dentro del edificio, se optó por acorralarlo y dejarlo encerrado en una habitación hasta que llegaron los hombres de protección civil.

Ellos, tras hacer frente «á cara de poucos amigos que tiña», se lo llevaron a su sede metido en la jaula. Y allí estaba a media mañana. La previsión era que miembros del centro de recuperación de fauna de Oleiros acudiesen en algún momento del día a recogerlo.

Aunque la procedencia del animal, de color negro y pelo brillante, era una incógnita, los miembros del Grumir creían que podía tratarse de una mascota, ya que en la zona no hay granjas de esta especie.