Solo los ganaderos de Posmarcos (A Pobra), un total de catorce personas, cuentan con un centenar de vacas y casi trescientos caballos salvajes en A Curota. Haciendo cuentas, en primavera, que es cuando paren la mayoría de los ejemplares, deberían haber juntado unos ochenta terneros -calculan que el 20% de los partos o embarazos se malogran- y más de doscientos potros. Sin embargo, el presidente de esta asociación de propietarios de animales, Manuel Boo, indicó que, en el último año, solamente salieron adelante unas diez crías vacunas y veinte equinas. El lobo se encargó, poco a poco, de hacer desaparecer el resto.
Tal y como tienen comprobado, la alimaña ataca por las noches a las manadas y, prácticamente, no deja rastro de los animales que va devorando. «Algunha vez encontramos algún óso, pero nin sequera iso», comentan los ganaderos.
Animales grandes
Ir cada semana al monte y descubrir que faltan más y más crías es algo a lo que, desafortunadamente, ya se han acostumbrado. Sin embargo, para lo que no están preparados todavía es para lo que vieron este domingo: la alimaña comenzó a cebarse con ejemplares adultos. En la jornada dominical, tuvieron que atender una vaca a la que el lobo dejó postrada en el suelo y con distintas heridas. «Se agora vai a polas grandes non quero saber o que nos espera», se lamentaba ayer Manuel Boo.
Precisamente, además de mostrar una tristeza enorme por las pérdidas continuas de animales -cada cría que matan vale unos 240 euros-, este hombre también hacía constar el enorme enfado que tienen los ganaderos de Posmarcos con la Xunta. Y es que, ante los problemas que padecen con el lobo, solicitaron ya dos batidas. Sin embargo, la Consellería de Mwedio Ambiente todavía no les ha contestado.
A las personas
Por otra parte, y como está actuando el lobo, los propietarios temen que la fiera acabe con los animales y empiece a atacar a las personas que, a diario, pasean por el monte A Curota.
«Terá que ocorrer unha desgraza para que alguén actúe. Xa veremos o que pasará como se bote a alguén», señala un ganadero de A Pobra.