Muchos complementos para arañar un 0,2%

La Voz

BARBANZA

En directo | Visita a los bancos Domiciliar nóminas, hacer seguros de vida y de hogar, tarjetas de crédito y planes de pensiones se emplean para rebajar la deuda del cliente

30 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

«Esto es una especie de mercadeo constante», afirma un comercial de una entidad financiera de Ribeira, para explicar la actual situación hipotecaria en los municipios de Barbanza, Noia y Muros. Un cliente que desea solicitar información para adquirir una vivienda nueva se encuentra sometido a un sinfín de porcentajes, tipos de interés, comisiones, cláusulas de incumplimiento y requisitos formales para dar el visto bueno. No sólo el papeleo y los avales son necesarios para que un banco o una caja de ahorros conceda la ansiada hipoteca. De antemano hay que domiciliar la nómina, requisito inexcusable y que las entidades financieras justifican «por motivos de comodidad». De rebajas, ni una palabra, por lo de ahora. El mercadillo -negociación en el argot bursátil-, comienza cuando se habla de contratar las tarjetas de crédito (dos como mínimo, una para cada miembro de la pareja), a las que se le añaden un seguro de hogar y otro de vida. Plan de pensiones Por último «tampoco estaría de más hacer un plan de pensiones, o si ya lo tienes domiciliado en otro banco, no te supone ningún gasto ni comisión cambiarlo para éste», comenta un empleado de una entidad financiera. Una vez leída la cartilla de peticiones y obligaciones, el potencial hipotecado espeta la palabra clave: rebajas. Haciendo los números pertinentes, con calculadora en mano, la rebaja oscila entre el 0,2 y el 0,25% en el precio final de la hipoteca suscrita. Sin embargo, la adquisición de todos estos productos financieros supone, de media, un gasto anual que ronda los 600 euros. Es decir, una cuota adicional a las 420 ya existentes. Y eso que los bancos sólo financian actualmente el 80% del valor de tasación.