SÁLVORA | O |
30 ene 2007 . Actualizado a las 06:00 h.LOS carniceros del área barbanzana tienen un problema serio. Las dificultades comenzaron cuando se decretó el cierre del desolladero de Ribeira y empeoraron cuando ardió el de A Pereira. Cada vez hay menos recintos de sacrificio y los profesionales deben hacer más kilómetros, el cliente final pagará la factura. Sin embargo, puede que estos contratiempos se mitigasen un poco si el sector estuviese dispuesto a implicarse.