La decisión del gobierno de Boiro de recurrir a un préstamo de 600.000 euros para afrontar la deuda contraída con la empresa Necso por el modificado introducido en el proyecto de la casa consistorial obtuvo el respaldo unánime de la corporación. Los populares calificaron este pago de justo y criticaron que no se hubiera realizado con anterioridad: «É unha débeda real, por unha obra que se executou, e non asumila foi unha decisión desatinada e irresponsable». El ejecutivo local explicó que los tres años de pleitos le sirvieron para ganar tiempo: «Aínda que quixeramos, cando chegamos non podiamos afrontar este pago, xa que o endebedamento do Concello era do 120%», explicó la edila Dores Torrado. La concejala de Facenda señaló que durante este tiempo también lograron una ayuda de la Consellería de Presidencia por importe de 370.000 euros. El organismo autonómico aportará estos fondos para la construcción del centro social de Abanqueiro y el Concello destinará a sufragar la deuda con Necso la partida que tenía reservada para la primera fase de dicho edificio.