Crónica | Ocho marineros del «Sunny Jane» abandonan Ribeira Un grupo de tripulantes del mercante ruso volvieron a sus domicilios tras ser abandonados por la empresa armadora que les adeuda algo más de 127.000 dólares
09 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.La madrugada de ayer en el puerto de Ribeira era apacible. Tranquila. Apenas había movimiento. Dos furgonetas de la Consellería de Pesca rompieron el silencio de una noche estrellada. Eran algo más de las tres. Los coches pararon delante del mercante Sunny Jane , donde había más movimiento de lo habitual. De repente, un grupo de ocho personas comenzaron a descender por la escalerilla cargadas de maletas y con la cabeza baja. Regresaban a su país de origen, Rusia, de donde zarparon hace casi un año con muchas ilusiones. Los tripulantes del mercante están desesperados. Llegaron a la ría de Arousa hace más de cuatro meses. Problemas burocráticos de los que ellos eran ajenos les impidieron atracar en el puerto de A Pobra con una carga de 580 toneladas de atún. Ahí comenzó su calvario, a finales del mes de junio. Buenas palabras La empresa armadora comenzó a racanear dinero para víveres. Los trabajadores reclamaban una y otra vez sus sueldos. Tan sólo recibían buenas palabras y la promesa de que se les enviaría el dinero. Los responsables de la Federación Internacional de los Trabajadores del Transporte (ITF) se hicieron cargo de sus problemas. En la actualidad, están preparando la documentación para pedir el embargo de la nave con la finalidad de que los catorce marineros puedan cobrar. Pero otros acreedores ya se adelantaron. Una consignataria de Las Palmas también reclama una deuda pendiente, lo mismo que una empresa de A Pobra. La representante de la ITF se despidió ayer de los ocho trabajadores prometiéndoles que hará lo posible para que les puedan pagar. Lo ve difícil, pero asegura que no cejará en su empeño. Luz Baz agradece la colaboración de Cruz Roja y de la Consellería de Pesca, pues sin su ayuda, muchos días se habrían quedado sin comer.