Los tripulantes permitieron sacar las 184 toneladas de las bodegas La empresa anunció que pagará los salarios, pero la plantilla del barco no se fía
09 oct 2006 . Actualizado a las 07:00 h.?as labores de descarga de la mercancía que quedaba en el buque Sunny Jane, retenido en el puerto de Ribeira, terminaron en la tarde de ayer con la retirada de 184 toneladas de túnidos. Los trabajos se iniciaron a mediados del mes de septiembre, pero tuvieron que ser interrumpidos porque los tripulantes de la nave, en un intento por asegurar el cobro de sus salarios, pararon el proceso. Para la realización de las labores de descarga, se desplazaron hasta el muelle ribeirense unos cuarenta operarios, que empezaron a trabajar a las ocho de la mañana. En el lugar también estaban presentes responsables de Portos, Pesca y Sanidade, quienes se encargaron de supervisar la operación y examinar la mercancía. Los estibadores presentes en la descarga señalaron que ésta se llevó a cabo con total normalidad y sin ningún tipo de incidencia. En septiembre, cuando fueron retiradas 395 toneladas de atún del mercante ruso, los tripulantes del buque optaron por ponerse en huelga e impidieron que se completara la operación. En aquella ocasión, la carga fue alijada por la empresa propietaria del atún, Actemsa, a unas naves situadas en la villa pobrense. Ayer se siguió el mismo procedimiento. Fuentes de la firma señalaron que ahora la mercancía será llevada al puerto de Vigo, desde donde será transportada a un país situado fuera de la Unión Europea. Un proceso largo La carga del Sunny Jane que ayer fue retirada ha permanecido en el interior del buque desde el pasado mes de junio. Aunque el pescado fue adquirido de forma legal, el hecho de haber sido traspasado a un barco que está en la lista negra de la UE imposibilitaba que éste entrase en un puerto de cualquier país miembro de la Unión. El mal funcionamiento de las cámaras frigoríficas del mercante obligaron al Ministerio de Pesca a solicitar a la Comisión Europea permiso para retirar el atún, ante el peligro de que se produjera un importante problema de salud pública. Según informó Luz Baz, inspectora de la ITF en Galicia y Asturias, que lleva el caso de los marineros del barco, la empresa armadora se puso recientemente en contacto con los tripulantes para comunicarles que en breve percibirán sus salarios. Sin embargo, los marineros, que se muestran reticentes con este anuncio, están dispuestos a presentar una reclamación judicial, si en los próximos días no se les paga. Al parecer, la firma tiene previsto, después de efectuar el cobro, enviar una nueva tripulación, procedente de Ucrania, al Sunny Jane. De esta forma, los actuales trabajadores podrán abandonar el mercante retenido.