Politiqueos
01 jul 2006 . Actualizado a las 07:00 h.En el PSOE gallego ya no saben qué hacer con su líder de Ribeira, José Vicente Domínguez , que, últimamente, molesta más de lo que ayuda. El hartazgo es mayúsculo, porque a la familia progresista le ha salido una oposición inesperada. Apuntan algunas fuente dignas de toda solvencia que ese malestar incluso ya alcanza a la propia agrupación local, donde algunos de la vieja guardia están hasta el gorro de la inoperancia del que, pese a todo, será el cabeza de lista, si no hay unas primarias que lo remedien, porque lo cierto es que el estirado concejal de la formación menos votada está a salvo de intervención, porque no está el horno para bollos. Reproches a Méndez La lista de desencuentros con distintos departamentos de la Xunta con socialistas al frente es amplia. Pero la gota que colmó el vaso fue un mitin celebrado en la casa del mar de Ribeira, donde Méndez Romeu no sabía dónde meterse cuando Vicente Domínguez arremetió, cual si fuera una entidad gobernada por el PP, contra la Consellería de Pesca, por no nombrar todavía al delegado territorial de Ribeira. Dicen que estaba muy interesado en que el funcionario de la misma entidad, mano derecha y afín a sus tesis, Vicente González , era su preferido para el puesto, pero a Carmen Gallego y sus asesores no les hace mucha gracia que ocupe el cargo una persona imputada en una causa por una poco clara siembra de moluscos en la ría de Noia. Críticas a Moreda No acabó ahí el discurso crítico del líder socialista de Ribeira, porque incluso el bueno de Salvador Fernández Moreda salió mal parado, y todo porque, a juicio de José Vicente Domínguez , no vende bien las obras que se hacen en Ribeira. Como el empresario metido a político estaba embalado en sus ataques a los que, desde hace cuatro años, son sus compañeiros , le arreó también a Portos de Galicia, que preside Vicente Irisarri Izaguirre , por el aldraxe de la dársena exterior. Pero la autoridad portuaria se quedó más planchada todavía cuando vio en el vocero preferido de Domínguez reproducida parte de una conversación telefónica entre ambos, sobre la polémica de las terrazas que, se dice, saltó a la luz por obra y gracia del político local. Apuntan que, en el fondo, el ribeirense anhela el puesto de Irisarri, después de que Zapatero no lo viera al frente de la deseada dirección de la Marina Mercante ni Touriño en un departamento de Pesca. Señalan algunos que Vicente Domínguez tiene muchas posibilidades de ver cumplido su deseo de que le pasen «por encima de mi cadáver», al menos está haciendo puntos para serlo políticamente. Plantón a Pachi Vázquez Pero no se crean que los agravios con su propio partido quedaron ahí, porque en la reciente visita que realizó a Ribeira el conselleiro de Medio Ambiente, Pachi Vázquez , se echó en falta la presencia ya no sólo de Domínguez, sino incluso de otros compañeiros ribeirenses; y, por el contrario, sí estaba la ex socialista y líder de IPR, Rosa García Pose , de tal forma que el alto cargo se sintió más arropado por los teóricos rivales que por los dirigentes de su propio partido, ya que también acompañó a Vázquez el alcalde ribeirense, José Luis Torres Colomer . Dicen las malas lenguas que también en este caso hay un puesto en el aire, el de director del Parque Natural de Corrubedo, y Domínguez, como es lógico, quiere colocar a alguno de los suyos. Debe ser por eso que en una visita posterior del director xeral de esta conselleira, el líder socialista tampoco se dejó ver. Críticas internas De buena tinta son las confesiones que aseguran que a José Vicente Domínguez incluso le han salido críticos en su propia agrupación, dicen que en la vieja guardia, aquellos que, cuando se produjo la escisión que puso al frente del PSOE a este palmeirense que le gusta verse reflejado en la figura de su paisano Torres Colomer, apostaron por seguir en el partido antes de tomar el camino de la independencia. Ahora ven, casi cuatro años después, que todo sigue como estaba, que la división del voto socialista es inoportuna en tiempos en los que, por primera vez, se aprecia una cierta debilidad en la formación gobernante, pero, sin embargo, al PSOE no se le ve fuerza para disputar la ansiada alcaldía de Ribeira, pese al desgaste que los departamentos de la Xunta están infligiendo en el ejecutivo de Torres Colomer. En las filas socialista no se ve con buenos ojos que José Vicente Domínguez pretenda llevar el partido, a nivel local, claro está, como si fuera su empresa, «como si todo se puidera conseguir con cartos», apunta una voz autorizada, «e esa non é a filosofía do PSOE». La sede, en el juzgado Y en la retaguardia está el proceso judicial por la propiedad de la antigua sede socialista de Ribeira que, de la mano de Domínguez, acabó con un triste paseo de antiguos y aún militantes por los juzgados del Campo da Feira, hasta el punto de que testigos de uno y otro bando acabaron tomando café juntos diciendo que «nunca se debeu chegar a isto», pero sí se llegó, hubo sentencia en contra de los intereses del PSOE, con cargo de costas, y el asunto sigue en la vía judicial. Plante plenario Al concurso de méritos contraídos por este capitán de la marina mercante se suma la espantada socialista del último pleno, que por primera vez en la historia dejó al PSOE sin presencia en la corporación municipal de Ribeira. ¿Será un presagio electoral?.