Un recinto poco explotado

| ANA GERPE |

BARBANZA

EL PARQUE natural de Corrubedo siempre ha sido un lugar natural poco explotado, sujeto a un elevado número de condicionantes por parte de una Administración que, realmente, nunca se ha preocupado lo suficiente por la potenciación de este hábitat y, sobre todo, por hacer que su existencia resultase fructífera para los propietarios de los terrenos. El hecho de que la junta rectora esté sin presidente desde hace un año es un ejemplo de que este espacio importa poco. Otra prueba de ello es que el plan rector de usos lleve años en proceso de elaboración y que los famosos acuarios, que iban a ponerse en marcha hace varios años continúen tan inactivos como siempre. Lo único que se ha hecho hasta ahora ha sido poner unas pasarelas y varias señalizaciones. Ni tan siquiera es posible conseguir en las oficinas de turismo las guías con las tres rutas que es posible hacer en el complejo.