LA LLAVE
04 may 2006 . Actualizado a las 07:00 h.LOS TENDEROS de Boiro están acorralados en la polémica por el centro comercial de Espiñeira. A la primera amenaza de establecer dicho negocio en otro municipio le han visto las orejas al lobo, cuando la propia empresa ya había advertido esta posibilidad. A no ser que medie algún motivo personal que se me escape, no sé porque ahora se descuelgan diciendo que admitirían otra ubicación que no sea la que le interesa a LyC. Pero resulta que ya no está en sus manos que el área de ventas acabe construyéndose en Boiro, porque depende de la mayoría absoluta de la corporación municipal, y está claro que el independiente Manuel Velo votará en contra de la recalificación de la finca que quiere la promotora. La postura del líder de ICBoiro, de llegar a las últimas consecuencias, no debe resolverse con las «bolsas» de las lamentables palabras de Xoán León, sino con la expulsión del tripartito.