Reportaje | El crustáceo más demandado La ampliación del número de trabajadores en las zonas de recursos específicos depende de los informes técnicos de la Consellería de Pesca
22 mar 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El percebe es conocido por muchos como el oro negro del mar. Y no es para menos. Este preciado crustáceo llegó a pagarse en alguna rula de la comarca a más de 120 euros el kilo, una cantidad nada despreciable. En la actualidad, en la zona hay unas 250 personas que viven de la explotación de este recurso, pero también existe un importante grupo que está a la espera de poder participar en la recogida de una de las especies más demandadas por los paladares exigentes. Los pósitos de Aguiño, Porto do Son, Muros y Lira cuentan con unas plantillas jóvenes que se dedican a esta actividad. Sin embargo, no es nada fácil entrar en el colectivo. La Consellería de Pesca tiene limitada la presencia de mariscadores en las zonas productivas. Las medidas restrictivas son para preservar el recurso. La Administración quiere evitar la sobreexplotación y tan sólo si hay bajas entre los percebeiros o si los informes de los técnicos lo permiten, se amplía el número de trabajadores. Titulación El colectivo de Aguiño, el más numeroso de la comarca, cuenta en la actualidad con más de 180 profesionales. En la Cofradía de la localidad hay apuntadas unas quince personas que se quieren dedicar a esta actividad. Por el momento, deberán seguir esperando. Algunos incluso están en posesión del cursillo para recoger crustáceo, titulación indispensable para poder recibir el permiso de explotación de la Xunta. Andrés Monteagudo, patrón mayor de la entidad aguiñense, reconoció que es muy difícil poder entrar en el grupo. Aún así, los técnicos hacen estudios de las zonas de trabajo con la finalidad de conocer el recurso y ver la posibilidad de aumentar el número de productores. El dirigente resaltó que la mayoría de los peticionarios son chicos jóvenes que acabaron los estudios recientemente y buscan una salida profesional. La situación en Lira es similar. Fuentes de la Cofradía indicaron que ellos tienen censados 24 marineros de a pie y quince embarcaciones, unos treinta productores. En los últimos meses, participaron en los cursillos 35 personas de la zona con la finalidad de tener la posibilidad de dedicarse a la extracción de crustáceo algún día. Recientemente, han engrosado en el colectivo ocho nuevos productores, pues el estado del recurso así lo permite. En Porto do Son hay veinte trabajadores y esperan su oportunidad unos quince. Una dura espera para una profesión arriesgada.