MAR DE COUSO: ALMEJAS EN CONCHA A LA MARINERA. La firma de Juan Fernández ofrece todos sus productos en envase de cristal, también esta innovación. FRINSA: SALTO A LAS ESPECIALIDADES. La conservera de Ribeira dio a conocer las conservas de más categoría, especialidades con la marca matriz: Frinsa. El futuro del sector conservero parece marcado: va por el camino de las exquisiteces. Al menos eso parecen tener claro las empresas barbanzanas, puesto que la mayor parte de las que acudieron a Alimentaria se presentaron con productos de alta gama, esos que se venden en tiendas delicatessen . Otro aspecto que llamó la atención y que primó en muchas de ellas fue la calidad de la materia prima: llenar una lata de mejillones con cuatro piezas es sinónimo de buena vianda. Se trata éste de sólo un detalle, pero una demostración palpable de que los empresarios no están de brazos cruzados: investigan, piensan lo que hacen, crean nuevas presentaciones... es la única forma de abrirse un hueco, o de mantener la cuota de mercado, porque con las grandes no se puede competir en cantidad. LUIS ESCURÍS BATALLA: TABLA DE CONSERVAS. Los pobrenses se han apuntado un tanto con una iniciativa de cuatro latas, a modo de tabla, como la de embutidos. IGNACIO G. MONTES: ENSALADAS EUROPEAS. La firma ribeirense expuso las ensaladas de maíz y alubias, bien recibidas por los centroeuropeos. FORÁNEAS PERO DE AQUÍ. Calvo fue una de las tres empresas de fuera de Barbanza con factorías aquí. A ella se suman Salica y Dani. FRIBAL: MARCA PROPIA. La compañía de Corrubedo se presentó con la marca Rinchador, que enlata caballa, atún, calamares, pulpo y sardinilla. CONSERVAS FRANCO: MEJILLONES DE CAMPEONATO. La empresa pobrense sorprendió con las latas con cuatro mejillones, un tamaño admirado por todos. LOU: EL TRIUNFO DE LA INNOVACIÓN. Ahumados, algas, grelos, caviar de erizo... la firma ribeirense es ejemplo de innovación, y fija en la feria de Barcelona.