Nueva etapa

| MONCHO ARES |

BARBANZA

EL HOSPITAL comarcal se prepara para una nueva etapa. A los flamantes gestores les queda por delante un duro trabajo. En primer lugar, el centro tendrá que ganar la confianza de los usuarios, y eso se conseguirá con una dotación médica que abarque a todas las especialidades, porque no es de recibo que determinadas consultas sólo se presten en días alternos, ni que algunos servicios aparentemente básicos se encuentren en Santiago. Para que esto ocurra, puede que sea necesario que, definitivamente, se dé el paso de incorporar la dependencia en la red del Sergas, en lugar de estar regida por una fundación, sistema de gestión este último que, por lo visto, no ha tenido buenos resultados aquí. El peso poblacional y económico de Barbanza merece un hospital bien dotado, y la Administración no debe racanear esfuerzos porque estará defraudando al ciudadano que paga por una sanidad pública.