El sector del arrastre de Ribeira es el principal motor de la rula de la ciudad. Este colectivo, integrado por cerca de cuarenta embarcaciones, es el más importante de Galicia en su especialidad, por lo que las descargas se hacen notar en los resultados económicos. El año pasado, la especie más abundante fue el lirio, con 9.600 toneladas, lo que supone el 32% del total y el 23,9% de la facturación, desbancando al jurel. La segunda plaza en esta ocasión fue para el chicharro, del que se vendieron seis millones de kilos, con una facturación de cinco millones. La caballa que pasó por los controles de la lonja el año pasado superó las cinco mil toneladas. Nuevas especies Uno de los datos positivos fue la recuperación de la sardina. Al respecto, y según Torres Colomer, esta especie aumentó unas mil toneladas, pero se detectó un ligero descenso en el precio medio, que pasó de los 0,57 euros el kilo en el 2004 a los 0,42, en el 2005. El responsable de la rula, José Manuel Orellán, se refirió a que después de quince años volvió a aparecer palometa en aguas gallegas. Barcos palangreros ribeirenses y naseiros tuvieron una alternativa muy válida durante varios meses. En Santa Uxía se descargaron 139.000 kilos, pero la mayor parte de las capturas fueron para el puerto de Vigo. La pescadilla también vio mejorados sus resultados al incrementarse un 113% la subasta de esta especie.