La Xunta dice que el matadero de Ribeira infringe requisitos básicos

Ana Gerpe Varela
A. Gerpe RIBEIRA

BARBANZA

S. BALVÍS

Sanidade ve poco viable acceder a la solicitud de los carniceros de que se suspenda el cierre Los profesionales pedirán que se autorice la actividad mientras se adecúa el recinto

03 ene 2006 . Actualizado a las 06:00 h.

Aunque la última puerta no se ha cerrado, representantes de la Consellería de Sanidade afirmaron ayer que, según los informes elaborados por los técnicos, el matadero de Ribeira infringe requisitos básicos, lo que hace muy difícil que la Administración autonómica pueda conceder una autorización provisional para que siga funcionando. Desde Sanidade comentaron que al recinto de sacrificio «fáltalle bastante para cumplir a normativa», aunque no detallaron las carencias. Las reticencias de la Xunta para aprobar una moratoria en la revocación del permiso de actividad pueden dar al traste con las esperanzas de numerosos carniceros de la comarca que, en una reunión mantenida la noche del lunes, acordaron solicitar a la consellería que autorice los sacrificios mientras se acometen las obras de adecuación del recinto. Firmas Unos cuarenta profesionales firmaron un escrito para que la Administración autonómica deje en suspenso el cierre, dado que esta medida les supone un gran perjuicio. Fuentes de Sanidade indicaron que el 29 de diciembre se recibió un escrito del Concello de Ribeira solicitando autorización provisional, y que al día siguiente se respondió a las autoridades locales que eso no era posible. Representantes de la Xunta de Galicia precisaron que esta situación se ha dado en otros municipios e indicaron que el Ayuntamiento sabía desde el mes de agosto que el inmueble no se adecuaba a las exigencias de la Unión Europea para ser homologado. Compatibilidad Sin embargo, el Ejecutivo considera que es factible acometer las obras de mejora de la instalación de sacrificio sin suspender la actividad. De hecho, así lo apuntó el concejal de Sanidade e Consumo, Cándido Castro, durante la reunión celebrada en el conservatorio, y a la que también acudió el encargado del matadero. Por si la autorización provisional finalmente no llega a concederse, el Gobierno quiere agilizar los trámites para acometer las reformas en el plazo de seis meses. En cuanto a la financiación, el alcalde, José Luis Torres Colomer, comentó que puede incluirse en el presupuesto del próximo año, que el Ejecutivo confía en aprobar en breve. Al mismo tiempo, las autoridades negocian la consecución de una ayuda para hacer frente a la inversión.