«No se les puede poner precio a las manualidades»

A. Hevia CORRESPONSAL | RIANXO

BARBANZA

Entrevista | Manuel Arcos Rey Este marinero jubilado es un maestro en el arte de hacer nudos, una tradición que poco a poco se está perdiendo

14 sep 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

Manuel Arcos Rey ocupa su tiempo libre haciendo tablas de nudos marineros, y tiene el orgullo de ser nieto de Arcos Moldes, el rey sin corona de la copiosa saga de ilustres personajes que ha dado Rianxo. -¿Por qué tiene esta afición? -Trabajo con nudos como un entretenimiento y para no perder la afición, pues el arte de atar cuerdas está desapareciendo. Hoy todo es automático en la navegación y los barcos son a motores, bien preparados, cuando antes eran lanchas a vela, que era donde se usaban los nudos. -¿Cómo aprendió la técnica? -Viendo a las personas mayores, y luego en los libros que compré o que me fueron regalando. -¿Cuál es el futuro de este arte? -Esta tradición se está perdiendo y ya sólo quedan algunas personas de mi edad que se dedican a esto. Pero los nudos se seguirán utilizando porque son necesarios para amarrar los barcos al puerto. Además, hoy en día se promociona cada vez más la vela como deporte, en donde hay que saber atar cuerdas. -¿Cuál es el nudo más importante? -Todos lo son, dependiendo de la función para la que se usen. Yo, como no sé jugar a las cartas, me he pasado la vida entretenido tranquilamente en esto. Los barcos y los nudos son mi pasión. -¿Qué es lo que más le gusta del proceso de creación? -Cuando más contento me siento es cuando termino una tabla de nudos, porque entonces ya puedo relajarme un poco y descansar la vista. Encuentro en esto un beneficio personal, por el hecho de saber hacerlo. Yo se lo recomendaría a la juventud porque es una afición provechosa y, como el deporte, mucho más saludable que otras. -¿Vende sus obras? -No, salvo que sea un encargo de algún amigo, al que si tengo tiempo se lo hago. Pero no vendo, es sólo un entretenimiento. No se les puede poner precio a las manualidades. Hay en el hogar del jubilado de Rianxo una tabla mía de nudos con una placa que dice: «Donado por Manuel Arcos».