La Xunta tiene pendientes en la comarca obras por 230 millones

M. X. Blanco / Sara Ares RIBEIRA

BARBANZA

CARMELA QUEIJEIRO

El nuevo Ejecutivo tendrá que afrontar la renovación de las infraestructuras viarias Entre los grandes compromisos a cumplir figura que la autovía esté lista a principios del 2007

09 jul 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

El nuevo Gobierno autonómico se encontrará sobre la mesa una veintena de proyectos o de estudios de otras tantas actuaciones fundamentales para el desarrollo de la comarca barbanzana. La tramitación de parte de ellos está avanzada, pero en otros casos todavía hay posibilidades de marcha atrás. Si importante es la cifra de actuaciones comprometidas por la Xunta y pendientes de ejecutar, no lo es menos su presupuesto, que supera los 230 millones de euros. Buena parte de estos proyectos están relacionados con la modernización y la mejora de las infraestructuras viarias. Hay una obra que destaca sobre los demás, por tratarse de una vieja reivindicación de vecinos y autoridades de la zona y porque fue prometida en más de una ocasión. Se trata del desdoblamiento de la vía rápida. En este caso, el nuevo Gobierno autonómico no sólo tiene que asumir el reto de efectuar la obra, que no se plantea difícil porque sólo está pendiente de adjudicación, sino que deberá ser fiel al plazo de finalización fijado por la Xunta: comienzos del 2007. Esta actuación tiene un presupuesto de 78 millones de euros y su realización es considerada vital por los barbanzanos, debido a los numerosos accidentes mortales que se han registrado en esta arteria comarcal. En situación similar se encuentra un proyecto fundamental para la zona noiesa, la vía de alta capacidad Brión-Noia. También la conclusión de esta obra, que supondrá una inversión de 41 millones, ha sido anunciada para el 2007, pese a que la Xunta todavía trabaja en la redacción del proyecto. Los plazos se plantean difíciles de cumplir en la construcción de la variante noiesa. En este caso, el Gobierno popular puso la mirada en el año que viene para la entrada en funcionamiento de esta circunvalación. Además, sobre esta obra hay que destacar que puede ser objeto de polémica. El PSOE y el BNG mostraron reservas en su día con el trazado elegido por los populares. De hecho, buena parte de los afectados tienen sus esperanzas puestas en el posible gobierno bipartito, del que anhelan poder arrancar un compromiso de cambio de emplazamiento. También los muradanos llevan años esperando a que se mejoren las comunicaciones de la zona. A día de hoy siguen pendientes de inicio los trabajos de acondicionamiento de las carreteras que unen Muros con Noia y con Santa Comba. La ejecución de ambos proyectos supondrán un desembolso económico superior a los siete millones de euros. El nuevo Gobierno autonómico también encontrará sobre su mesa un proyecto viario para el municipio de A Pobra. Se trata de la mejora y ampliación de la carretera que une esta localidad con Oleiros, muy utilizada por los vecinos para ir al hospital comarcal. Su ejecución está presupuestada en 2,3 millones de euros. Pese a que el inicio de los trabajos fue anunciado en más de una ocasión, a día de hoy siguen pendientes de adjudicación. El gobierno pobrense aspira a que este trámite se haga efectivo en cuestión de días. Los ejecutivos de Muros y Porto do Son también ansían que la nueva Xunta cumpla los compromisos adquiridos en materia de alcantarillado. En el caso muradano, está pendiente el saneamiento integral del municipio, que supondrá una inversión de seis millones. Por lo que respecta a O Son, el Ejecutivo de Fraga se comprometió a destinar una partida de 11,3 millones a la instalación de red de alcantarillado en la zona que abarca desde la villa sonense hasta Noia. En este caso, no existe problema de plazos, puesto que, en el concurso, la ejecución ha sido fijada en 259 meses, 21 años y medio.