La ansiada libertad

| M. X. BLANCO |

BARBANZA

LO DESTACÓ la nacionalista Rosana Pérez en un mitin celebrado el domingo en Ribeira, pero a estas alturas, a nadie se le escapa que si de algo carece Barbanza es de infraestructuras en materia de servicios sociales. Hay playas con duchas, baños y hasta recogida selectiva; casas consistoriales que costaron millones (de euros) y, en cada esquina, una bonita plaza con ostentosas farolas. Y no digo que todo esto sea innecesario, sólo que se deberían priorizar las inversiones porque, a día de hoy, aquellas barbanzanas que tienen un anciano enfermo en casa o un niño pequeño se ven con muchos problemas para acceder al mundo laboral. Ni siquiera pueden disfrutar de esas playas o de esas plazas que, como vecinas que son, contribuyeron a acondicionar. La falta de centros de día y guarderías no sólo impide a las féminas trabajar, también les priva de esa libertad por la que han luchado durante décadas.