Pocas soluciones

J. M. SANDE

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

07 may 2005 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS POLíTICOS están siempre más predispuestos a criminalizar las acciones de sus oponentes que a aportar soluciones a los problemas. A dos años y medio vista del siniestro del Prestige , aún aletean críticas a una gestión, sin duda desacertada, pero nadie aporta medios para evitar su repetición, y las iniciativas de ayuda a los afectados son insuficientes y no siempre correctas. El tan manido Plan Galicia se planificó, de forma errónea, para corregir los daños de los vertidos. Lo que trasciende a la población de ese proyecto son los viales y alguna obra portuaria, pero ninguna de esas actuaciones repercute directamente en las zonas más castigadas. A Costa da Morte fue anegada por el chapapote, y habría que preguntarse qué se hizo, además de lo ya programado, para corregir esa desgracia. La despoblación en esa comarca va en aumento, pues los recursos marítimos menguaron. ¿Fue preciso el Prestige para que la clase política se diera cuenta de que en Galicia también existe una deuda histórica, aunque aquí se nos intenten vender las carencias infraestructurales con otros camelos? Si así fuera, no es de extrañar que algunos vecinos de A Costa da Morte afirmen con convicción: «Debera haber un Prestige cada ano».