LA LLAVE
27 abr 2005 . Actualizado a las 07:00 h.RIBEIRA TIENE un problema. El hecho de haber prohibido durante años la apertura de pubs, cafés concierto y discotecas provoca que abunden los negocios con licencia de cafetería que, de todos es sabido, no pueden, según la normativa de Xustiza, estar abiertos a las tres de la madrugada. Esta circunstancia motiva que ciudadanos con pocas ganas de irse a la cama a horas tan tempranas busquen diversión donde sí hay discotecas. El lugar más cercano, Boiro. Los desplazamientos en coche, da igual que el trayecto sean tres kilómetros o quince, constituyen un riesgo. El decreto de la Xunta, que posibilita líneas de transporte nocturno, es una buena oportunidad de ganar en seguridad pero, claro, a la hostelería ribeirense no le conviene mucho su puesta en marcha porque no compite, por el momento, en igualdad de condiciones con respecto al resto de la comarca.