Formularán una alegación al plan urbanístico para que la línea quede fijada en 200 metros Ambas formaciones estudian ampliar algunos núcleos y modificar polígonos del casco urbano
19 ene 2005 . Actualizado a las 06:00 h.?as reuniones que PP y PSOE de A Pobra mantienen desde la aprobación inicial del Plan Xeral de Ordenación Municipal (PXOM) siguen dando sus frutos. Miembros de ambas formaciones anunciaron ayer las nuevas alegaciones que tienen previsto formular conjuntamente al proyecto urbanístico. Entre ellas figura la reducción de la franja de protección costera en la zona de A Corna. El plan general expuesto al público en la actualidad recoge para esta parte del litoral pobrense una línea de protección de entre 500 y 700 metros, ancho que PP y PSOE pretende reducir a 200, con el fin de perjudicar lo mínimo posible a los propietarios de los terrenos ubicados en la zona. Sobre las razones por las que en un principio se decidió solicitar al redactor del proyecto urbanístico que fijase una franja de protección mayor, el concejal de Urbanismo, José Manuel Castro, explicó que fue el BNG el que realizó esta propuesta cuando formaba parte de la comisión de seguimiento del plan general. Populares y socialistas también llegaron a un acuerdo para reclamar que se reduzca la línea de afectación de Costas en las zonas de Cabío y O Maño. En ambos lugares, la franja de protección está establecida en 200 metros, pero las dos formaciones pretenden que se fije en 100. PP y PSOE siguen trabajando en la definición del trazado de la circunvalación. Tras los cambios anunciados para la salida del vial por la zona de Pontenaveira, el edil socialista Antonio Moure señaló ayer que también se cambiará la entrada de la carretera por el casco urbano. «Tamén neste lugar hai vivendas afectadas que non figuran nos planos, xa que foron realizados no 2001, pero das que temos constancia polas queixas que formularon os veciños», explicó el concejal. Los dos grupos que integran la comisión de seguimiento del plan general también están estudiando introducir cambios en los polígonos diseñados en el entorno del casco urbano y ampliar algunos núcleos y áreas de expansión a petición de los vecinos. Los ediles explicaron que se trataría de posibilitar la construcción en zonas que disponen de los servicios exigidos, como electricidad y red de saneamiento.