En busca de la tierra prometida

RAFA G. GARCÍA

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

11 dic 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

DE NEGREIRA se comenta que sus gentes tienen la sana costumbre de ayudarse las unas a las otras; incluso aceptan con agrado, salvo contadas excepciones, la llegada de extranjeros que, huyendo de Dios sabe qué miserias, deciden echar raíces en esas tierras bañadas por el río Tambre. Los pueblos del Barbanza, entre ellos Ribeira, según se comentaba estos días en este diario, también han sido escogidos como destino final del viaje vital llevado a cabo por almas desesperadas. Aquí tratan de encontrar la tierra prometida que nunca han tenido y siempre han soñado. La comarca de Noia también es un destino elegido por extranjeros en busca de una vida mejor. Lástima que en este caso el mercado laboral se encuentre en un estado catatónico de tal magnitud que la supervivencia se hace difícil hasta para el más pintado. Está claro que algo está cambiando. Es de suponer que dentro de unos años, no muchos, nuestro entorno sea punto de encuentro para diferentes culturas, razas y religiones; hecho que, bien encarrilado, repercutirá en una mayor riqueza cultural y social. Absténganse los racismos recalcitrantes y los rabiosos sentimientos xenófobos cultivados en mentes insanas.