Navidad en otoño

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LO HAN conseguido. Ya estamos en plena Navidad aún cuando noviembre agota sus últimos días. El consumismo insaciable nos ha engullido en su vorágine. Mi hija hace semanas que canta villancicos. La primera vez que intuyó que las fiestas se acercaban fue durante los prolegómenos de la invasión de anuncios de juguetes. Un día salió a la calle y vio en un escaparate un árbol con sus lucecitas y adornos, y desde entonces no pasa una jornada sin canción propia de las fechas. Belén, guirnaldas y bolas de colores ya han salido del armario. ¿Cómo puede entender una niña de 5 años que queda un mundo para las fiestas cuando el bombardeo de la propaganda está en plena efervescencia? No lo entiende ella, pero los que sí somos conscientes no hemos hecho nada por romper con este adelanto incomprensible: comprando marisco en septiembre, juguetes en octubre, turrón en noviembre...