LA LLAVE
10 nov 2004 . Actualizado a las 06:00 h.PESE A ser un argumento muy recurrido en el debate político, la deuda de los concellos no sabe de ideologías, existe en todos, gobierne quién los gobierne. Lo que me extraña es que se acusen de endeudar las arcas municipales, cuando hasta el alcalde de alcaldes (el ínclito Vázquez con ele) reconoce en un acto público que la financiación de los ayuntamientos es la asignatura pendiente de la democracia. Un cargo público debe ser partidario de poner a disposición de los ciudadanos todos los servicios que contribuyan a mejorar la calidad de vida, aunque para ello tenga que endeudar la Administración al máximo, lo que no quiere decir que hipoteque su funcionamiento futuro, y mucho menos el de las pequeñas empresas proveedoras. Quien llega a fin de ejercicio con superávit es un mal gestor o un mentiroso. No sé de ningún concello que tuviera que cerrar por quiebra, y sí de muchas empresas.