Discriminación

| MONCHO ARES |

BARBANZA

LA LLAVE

02 oct 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

QUE EL Gobierno central (PSOE) dé la espalda a Galicia en el reparto de la tarta presupuestaria es discriminación, sobre todo teniendo en cuenta lo que venimos de sufrir. Que la Xunta (PP) priorice la reparación de la carretera comarcal en el tramo que comprende los ayuntamientos de Ribeira y A Pobra es otra discriminación sin paliativos, porque el trecho Rianxo-A Pobra es el que peor está. Ya he traído muchas veces a esta ventanilla lo injusto y estúpido que es repartir en función de la afinidad de las instituciones. A veces da la impresión de que los políticos no ven más allá de la punta de la nariz. ¿Acaso no saben que los baches de la C-305 fastidian por igual las ruedas de los coches cuyos usuarios votan al PP, al PSOE, al BNG...? ¿Realmente se saca algún beneficio de la discriminación? Puede que sí, que seamos tan tontos de caer en el chantaje de «o me votas o te jodes».