Finalmente, los vecinos de Porto do Son tuvieron que presenciar, por primera vez, la tradicional procesión marítima de la Virgen del Carmen desde el puerto. Pese a que el incidente de Aguiño no hizo que se anulara el acto, los barcos no pararon en el muelle para recoger a los turistas. Sólo pudieron navegar junto a la santa los marineros y sus familiares, las autoridades, el párroco y la banda de música. Los actos comenzaron por la mañana. Después de la eucaristía celebrada en la iglesia del Carmen, en A Atalaia, los sonenses acompañaron a la virgen hasta el paseo marítimo, donde el coro entonó una salve en la plaza de España. La santa permaneció en el puerto hasta que tuvo lugar la procesión. Las expectativas finalmente se cumplieron y los tripulantes no se arriesgaron a subir a bordo a los visitantes. Por este motivo, todos los vecinos se tuvieron que conformar con ver el acto desde el muelle. A las seis de la tarde, la comitiva volvió a alzar la imagen para subirla al Halcón II , barco encargado de encabezar la procesión. Según el patrón mayor de la Cofradía de Porto do Son, Tomás Fajardo, alrededor de veinte embarcaciones se unieron al acto. Bajo el sonido de las tracas, comenzaron a navegar en fila rumbo a la punta de la ermita de A Atalaia, donde tiraron la corona. Una vez realizado el ofrecimiento, los barcos regresaron al puerto para descargar la imagen y devolverla a su estancia habitual. Al son de la música, los vecinos acompañaron a la patrona de los marineros hasta la capilla del Carmen.