El primer teniente de alcalde de Boiro, Juan Jesús Ares, hizo una valoración «altamente positiva» de la peatonalización: «Basta achegarse un día calquera para comprobar a gran afluencia de xente a esta rúa como lugar de esparcemento, así como aos locais de hostelería e comercios». El socialista expresó la intención del equipo de gobierno de continuar con este tipo de obras «que contribúen a humanizar ainda máis o casco urbano». El Concello también decidió prohibir la circulación de vehículos, después de mantener contactos con los representantes de los comerciantes de las calles peatonales próximas a la casa consistorial. Ares dijo que sólo tienen pendiente la regulación. Adelantó que en septiembre instalarán paneles informativos de dos metros de alto a la entrada de la calle en los que sólo se permitirá el acceso para carga y descarga. El horario establecido para realizar estas labores será de siete a diez de la mañana, y el límite máximo de peso de los vehículos será de dos toneladas. La asociación de comerciantes pretendía que se prolongase hasta la tarde, pero finalmente imperó el criterio de los responsables municipales. Esparcimiento Juan Jesús Ares añadió que la mayoría de los vecinos dejaron de circular, aunque otros todavía pasan al no encontrar señales que se lo impidan. Respecto a la reducción del espacio para aparcar, Ares apuntó que hay plazas suficientes en el párking subterráneo, así como en calles cercanas, como Robustiano Pérez del Río y Norberto Pijuán.