Un parque para los ciudadanos

| ANA GERPE |

BARBANZA

LO MÁS importante del trabajo desarrollado por los alumnos de la escuela taller Illa de Sagres de Ribeira es que, guiados por las claras ideas de un grupo de profesores, han dado importancia a un parque, el de San Roque, que hasta ahora pasaba desapercibido. Ahora, los ribeirenses poseen un parque suyo. Algunos pensarán, ya tienen el complejo dunar, pero son cosas distintas. El parque de San Roque, gracias a la mano de los hábiles alumnos del obradoiro, posee una especie de museo cuya mayor cualidad es el hecho de que se trata de un recinto interactivo. A este lugar no se va sólo a mirar, también se puede ir a participar. La guinda de esta buena idea sería que se llevasen a cabo talleres relacionados con el estudio de la huella que han dejado los antepasados: petroglifos, dólmenes, puertos fenicios, castros, aprovechando las reproducciones que hay y las que aún pueden hacerse.