La captura de sarda superó a especies tan consolidadas en Santa Uxía como el jurel y el lirio La pesca procedente del arrastre supone la mayor parte de la actividad que genera la rula de la ciudad
30 abr 2004 . Actualizado a las 07:00 h.La caballa fue la especie más vendida en la rula de Ribeira durante el mes de marzo. En total, se contabilizaron más de 900 toneladas, una cantidad que fue casi la tercera parte del total que pasó por el recinto de ventas. El pescado procedente del sector del arrastre volvió a ser el principal abastecedor de la lonja de Santa Uxía. El total de toneladas descargadas en marzo fue de 2.700. Sin embargo, es de reseñar que unas dos mil proceden de los arrrastreros que tienen como base el puerto de Ribeira. La caballa, conocida como rincha y sarda, se pagó a un precio medio de 0,40 euros el kilo, una cantidad que no es del agrado de los armadores. Arrastre y cerco El jurel también se dejó notar en el mismo período en la lonja ribeirense, contabilizándose 800 toneladas del arrastre y del cerco. Procedente de este sector se vendieron casi 150 toneladas, que duplicaron el precio medio con respecto al de los arrastreros, ya que se pagó a 0,80, mientras el de fondo, no superó los 0,50 euros. Pero el gran perjudicado en esta ocasión fue el lirio, que se quedó en tercer lugar, cuando normalmente siempre está de primero entre las especies más vendidas. Según los datos que se reflejan en la estadística de la lonja, esta especie apenas superó las quinientas toneladas. Sin embargo, el precio medio fue bastante interesante, ya que subió de 1,5 euros. En esta época el marisco apenas se deja ver en el recinto de ventas ribeirense. Aún así, se subastaron doce toneladas de erizo y cuatro de centolla. También hubo otras especies, aunque su presencia fue casi testimonial, como el camarón, del que se vendieron poco más de 360 kilos, 34 de cigala, 50 de percebe y 42 de buey. En el apartado de moluscos volvió a destacar el pulpo, una de las principales variedades del sector artesanal. De este cefalópodo se contabilizaron 37 toneladas, cuyo precio medio superó los 6 euros el kilo. También hubo 2.200 kilos de almeja rubia y sólo 140 de la denominada babosa. Amplia oferta Pero si en algo destaca la lonja de Ribeira es en la amplia oferta de especies que pone a disposición de todos los intermediarios de pescado que acuden con regularidad a este recinto. Cada día, los compradores tienen ante sí más de ochenta clases diferentes de pescados y mariscos, algo que no son capaces de encontrar en otros lugares. En el apartado de pescado blanco, en marzo vendieron 28 toneladas de congrio, destacando también las 27 de pescadilla, las 11 de raya, 8 de faneca, 7 de rape, dos mil kilos de besugo y ochocientos de merluza. También hubo algo más de 800 kilos de lenguado y 400 de mero.