Una ciudad de futuro

| ANA GERPE |

BARBANZA

LA LLAVE

29 mar 2004 . Actualizado a las 07:00 h.

LOS POLÍTICOS ribeirenses, especialmente los que ahora gobiernan, deben empezar a construir la ciudad del futuro. Ribeira tiene un aspecto de mole que se agudizaría más si no fuese porque el mar baña el casco urbano. Es cierto que existen proyectos para humanizar la ciudad, pero su ejecución no puede demorarse demasiados años porque cada vez es más necesaria la diversificación económica de un pueblo demasiado dependiente del mar. Si el turismo ha de ser alternativa económica, la imagen que el pueblo ofrece debe empezar a variar. Y en este proceso de futuro tampoco debe olvidarse el tema de la movida nocturna. En su momento se cometió el error de cerrar el paso a la apertura de pubs y discotecas, pero ahora ha llegado el momento de, cumpliendo la legalidad y reformando lo que sea preciso, permitir que los hosteleros construyan cafés-concierto, discotecas y pubs.