?a polémica surgida en torno a la casa que Luis Fajardo construye en Chancelas comenzó a raíz de la denuncia que el boirense José Manuel Pardeiro formuló el 13 de octubre del año pasado. Su reclamación llevó a la Consellería de Política Territorial a iniciar un expediente, que incluyó el desplazamiento de los inspectores urbanísticos a Boiro y la realización de mediciones en la finca del concejal. La investigación llegó a su término en febrero, cuando los responsables del servicio de urbanismo de la consellería elaboraron un informe proponiendo que se requiriera al Concello la suspensión de la licencia y la paralización de las obras. El incumplimiento de la parcela exigida para poder construir y de la separación entre la casa y las vías públicas fueron las principales deficiencias detectadas. Fue esta propuesta la que saltó a los medios de comunicación el 12 de febrero y la que desencadenó que la vivienda del concejal se convirtiera en protagonista. Defensa Tanto fue así que Luis Fajardo, ocho días después de que surgiera la polémica, decidió romper el silencio que mantenía para defenderse. El edil salió a la palestra para asegurar que su finca tenía 2.108 metros cuadrados. Argumentó que los inspectores no habían tenido en cuenta el terreno que cedió cuando construyó el cierre perimetral. Orden La orden de suspensión de la licencia de obras y de paralización de los trabajos llegó al Concello el lunes de la semana pasada. A continuación, los trámites se sucedieron con rapidez, ya que Deira firmó el viernes el decreto de paralización, Fajardo presentó el sábado las alegaciones y la comisión de Gobierno decidió el martes permitir la reanudación de los trabajos.