Cierre de cuatro plantas desde el 96

La Voz

BARBANZA

04 mar 2004 . Actualizado a las 06:00 h.

En los últimos ocho años, cuatro factorías de la comarca han cerrado sus puertas. Tres de ellas eran firmas conserveras, La Onza de Oro, en A Pobra; Lojo y Frigoríficos Rías de Galicia, en Ribeira. La cuarta, la también pobrense Hadasa, se dedicaba a la fabricación de harinas de pescado. La crisis de La Onza de Oro, que supuso que más de 140 contratados fijos se quedasen sin empleo, comenzó en 1996. En marzo de ese año, el Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 2 de Ribeira decretó la suspensión de pagos con un pasivo cercano a los ocho millones de euros. En el momento de la crisis, La Onza de Oro tenía previsto penetrar en mercados exteriores. En las dos plantas de transformación que la empresa tenía en A Pobra se generaba una producción anual de dos millones de kilos de conservas. En 1996 también cesó la actividad de Conservas Lojo, radicada en Palmeira, y en la que estaban contratadas unas setenta personas. La siguiente factoría en caer debido a los agobios económicos fue Harinas del Atlántico, que en el 2002 presentó suspensión de pagos y presentó un expediente de regulación de empleo que, inicialmente, sólo afectaba a seis de los veinte trabajadores de la plantilla. La situación de esta empresa parecía que iba a mejorar con la aparición de dos nuevos accionistas. Sin embargo, en junio del 2003 Hadasa puso fin a la actividad y en septiembre el juzgado dio por extinguidos los contratos de los operarios. La última empresa en cerrar sus puertas ha sido Frigoríficos Rías de Galicia (Fridega), que se declaró en quiebra en diciembre del pasado año. En esta factoría, ubicada en Xarás, tenían trabajo unas 40 personas, la mayoría con contratos temporales. Los gerentes de Fridega también son propietarios de una conservera en Corrubedo, Fribal, que presentó suspensión de pagos el pasado año y en la que hay 150 operarios. Los empresarios creen que se este mes se levantará la suspensión.