Algunos de los comuneros invitados por la Consellería de Medio Ambiente a participar en la reunión de este jueves tienen clarísima su postura. Aunque el escepticismo, después de tantos años de tira y afloja, es un denominador común a la mayoría, están dispuestos a agotar la vía del diálogo. Eso sí, los que integran la mancomunidad Serra do Barbanza no quieren renunciar de ningún modo a exigir un canon anual a los ganaderos. El presidente de esta última entidad y a la vez de la comunidad de montes de Baroña, Manuel Tarrío, aseguró ayer que tienen interés en negociar. Pero matizó: «Non a calquera precio, dende logo non lle imos regalar os terreos nin aceptar que haxa gandeiros en situación ilegal». Por su parte, el secretario del colectivo de Xuño, Xosé Lois Vilar, coincide también en apelar a la seriedad y a que la otra parte implicada en las conversaciones acceda a abonar una cuota económica y a acatar otras obligaciones a mayores recogidas en un documento formal.