LA LLAVE
17 nov 2003 . Actualizado a las 06:00 h.LA CARRETERA comarcal 550 puede servir de ejemplo, en la escuela de buenas construccións, para explicar lo que no se debe hacer nunca. Nació la pobre tullida. Trataron de arreglarla y, poco a poco, fueron ancheando puentes y eliminando curvas. Con el tiempo, hasta quedó cuquiña. «Home, non che é unha autoestrada, pero ten unhas vistas...». Hasta que un mal día, vendiendo la moto de que el agua del Ulla nos sacie a todos, la rajaron todo a lo largo desde Boiro hasta A Pobra. La herida no cicatriza, por más que la llenan de remedios. Es hora de operar, no vaya a ser que nos muera, porque tenemos vía rápida, y puede que muy pronto autovía, pero yo, ¡qué quieren que les diga!, cuando voy con tiempo cojo la vetusta carretera que es más entretenida, porque tanto se puede ver a un chunda chunda derrapando en una curva que a Ramón repartiendo la suerte en bicicleta.