Las diferencias ideológicas quedaron fuera del salón de plenos con motivo del homenaje a los ex alcaldes Los protagonistas pidieron respeto y reconocimiento a los políticos
20 sep 2003 . Actualizado a las 07:00 h.Definitivamente, la tensión, las discrepancias que marcaron tantos años la política municipal de A Pobra, pasaron a formar parte de un pasaje gris de la historia de la villa. El acto de homenaje a los ex alcaldes Álvaro Viéitez Davila y Ramón Rego Mieites, celebrados el viernes, fue la puesta en escena del fin de la crispación, porque, además, se convirtió en un canto a la concordia entre los protagonistas de la vida pública, y una llamada al respeto y reconocimiento a la actividad que desarrollan las personas que ocupan cargos. En el salón de actos pobrense, el mismo que vivió escenas y momentos impropios en una democracia, se juntaron todos los deseos de hacer de la actividad política una dedicación digna y noble. Y digno es reconocer a los alcaldes que precedieron a Isaac Maceiras poniendo sus retratos en el salón de plenos, junto a los de otros 17 mandatarios. El acto no se quedó en el simple hecho de desplegar las telas bordadas, porque el regidor actual y organizador quiso ir más lejos agasajando a su buen amigo Álvaro Viéitez Davila, con el que compartió corporación municipal, siendo alcalde Segundo Durán Casáis, pero sin regatear ni el más mínimo reconocimiento a su antecesor y rival político, Ramón Rego Mieites. Si bueno fue el encuentro de concordia, no fueron menos los discursos en los que los tres coincidieron al solicitar un mayor reconocimiento para los políticos, animando a participar en la vida pública y manifestando que es una labor noble, que es el arte de resolver los problemas del pueblo. La sensación del numeroso público congregado en el salón de plenos, entre los que había ex concejales, familiares amigos de los homenajeados y toda la corporación actual, fue que los tres alcaldes, el actual y sus dos antecesores, trabajan y trabajaron para el bienestar de A Pobra do Caramiñal, por caminos y formaciones políticas distintas, con mayor o menor acierto, pero con la intención de conseguir el progreso de la villa, por eso le dispensaron muestras de cariño y fuertes aplausos.