Una noche empapada de diversión

María Xosé Blanco Giráldez
M. X. Blanco RIBEIRA

BARBANZA

SIMÓN BALVÍS

Centenares de personas que pedían a gritos agua recorrieron las calles de A Pobra la noche del sábado El combate naval puso fin a las fiestas del Carme dos Pincheiros

18 ago 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

?taviados con pañuelos y camisetas identificativas de la peña a la que pertenecían, centenares de personas se concentraron una hora antes de la medianoche del sábado en la plaza Maior pobrense. Daba así comienzo una nueva edición de los Sanxuerguíns, en los que el agua y la diversión van cogidos de la mano. Así, al grito de ¡agua, agua!, pobrenses y forasteros recorrieron las calles de la villa, haciendo paradas en cada una de las ventanas en las que algún inquilino estaba asomado. Y esto no era raro, ya que fueron muchos los vecinos que esperaron el paso de la comitiva festiva para arrojarles el líquido elemento, utilizando para ello cubos, cacerolas o cualquier otro recipiente. Los participantes en la original marcha por la localidad incluso hicieron una paradita a las puertas de la casa consistorial, pero nadie abrió la ventana para acceder a su petición de agua. A pesar de ello, los integrantes de las peñas reclamaron a gritos la presencia del regidor local, Isaac Maceiras. Donde sí hizo acto de presencia el alcalde fue en la procesión de la Virgen del Carmen que tuvo lugar el domingo. Escoltada por los integrantes de la Banda Militar de la Brilat, la imagen de la patrona de los marineros recorrió las calles de la villa pobrense hasta llegar a la zona portuaria, donde tuvieron lugar las ofrendas y el lanzamiento de una traca. Las fiestas del Carme dos Pincheiros llegaron ayer a su fin, en una jornada en la que gigantes y cabezudos se pasearon por la localidad. Pero el día de clausura de las celebraciones estuvo destinado a los más pequeños, que por la tarde tuvieron la oportunidad de disfrutar de los numerosos hinchables que se instalaron en el relleno. Las celebraciones que el sábado pasado abría la artista Norma Duval, con el pregón que ofreció desde el balcón de la casa consistorial pobrense, llegaban anoche a su fin. Como en ediciones anteriores, el broche de oro de las fiestas lo pusieron el colorido y los estallidos del combate naval, previsto para la medianoche pasada.