Diagnóstico y planificación

ANDRÉS FARIÑA

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

25 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

LA CLAVE para el futuro de la ciudad es aprovechar sus elementos de fortaleza para hacer planes inteligentes que la posicionen en la economía. El gobierno municipal de Ribeira asegura haber logrado el 90% de sus objetivos. Objetivos que suponen mejoras sociales para la ciudad, pero que su realización depende de la arbitrariedad de la Xunta y de la influencia del alcalde. Es la otra gestión la que echo en falta. La gestión diaria, que se traduzca en un proyecto incidiendo en el ordenamiento territorial, definiendo políticas de desarrollo que integren las potencialidades del entorno, proponiendo servicios conjuntos que generen sinergias. Planes que despejen incertidumbre a la inversión privada. El ciudadano ya no paga por el plato lleno. Reclama equidad y horizontes de desarrollo y exige no solo cosas, sino también diseño de futuro sobre el conocimiento de las potencialidades y el saber hacer. Un plan de desarrollo para el Barbanza que no existe a pesar de la generosa exposición en la revista de la FEB. El gasto público no es un trofeo. Es la corresponsabilidad de todos en la asignación eficiente de los recursos. La responsabilidad la tenéis los elegidos.