Hay esperanza

ALICIA FERNÁNDEZ

BARBANZA

DESDE FUERA | O |

03 abr 2003 . Actualizado a las 07:00 h.

ESTA COLUMNA, a menudo crítica y reivindicativa, también está abierta a destacar hechos positivos y que, sobre todo, pienso debieran ser ejemplo para otros personajes o actores de nuestra comarca. En el último pleno celebrado en Ribeira, a pesar de vivir un claro clima preelectoral, han demostrado una vez más que las diferencias políticas pueden ser válidas para aportar soluciones más completas a los problemas o retos que se plantean ante las diferentes administraciones. Que la diversidad ideológica es una oportunidad para el ser humano y no una amenaza, sólo temida por los ignorantes y los zafios.Por eso, cuando termina este mandato, me parece importante recordar -creo haberlo hecho en alguna otra ocasión- la capacidad de diálogo, el consenso, la serenidad y la educación exhibidas por los ediles y alcalde de Ribeira. Al igual que sus colegas de Rianxo, donde el fair play es tradición.Tal y como se gastan en estos tiempos es para darles las gracias por abrir un resquicio a la esperanza, por respetar al ciudadano y recuperar la palabra político. Espero que en Boiro, A Pobra, Porto do Son y Noia tomen nota de esta asignatura pendiente. Los ciudadanos tienen en sus manos poner la primera piedra de cordura.