Las setas llegan a los menús de restaurantes de la comarca

Xoán Ramón Alvite Alvite
X. R. Alvite CORRESPONSAL | MAZARICOS

BARBANZA

Cada vez son más las personas que se interesan por la micología Octubre y noviembre son los mejores meses para recoger y preparar estas especies

02 nov 2002 . Actualizado a las 06:00 h.

A Los aficionados a la micología están de enhorabuena estos días. El comienzo de la campaña otoñal ha coincidido con jornadas lluviosas y buenos ratos de sol, circunstancias que han propiciado el nacimiento de una buena cantidad de setas. Aunque existen especies primaverales, se puede decir que los meses de octubre y noviembre son los más idóneos para este producto. El interés que el mundo de las setas está despertando entre la población ha provocado que sean ya muchos los establecimientos hosteleros que incluyen los cogumelos dentro de sus especialidades. Son innumerables los platos que tienen como base este producto. Las formas más comunes de preparación son a la plancha o al ajillo, acompañando a especies de caza, otras carnes o bien en revueltos, junto con otros manjares. Aparte de degustarlas en restaurantes, también crece la afición por recoger las setas en el campo y preparar uno mismo en casa este manjar. José Manuel Ponte Fernández, aficionado de Mazaricos, afirma: «La calidad de las especies que se pueden encontrar en los montes de Barbanza, Muros y Noia es en general muy buena». De las muchas variedades que existen destacan los bolletus , los níscalos lactariu deliciosus , que como su propio nombre indica, sobresale por su sabor; o las lepiotas, las más abundantes y fáciles de distinguir, aunque de menor calidad, en cuanto a sabor comparándolo con las anteriores. La lepiota es una especie que se encuentra con facilidad en pastizales y monte abierto, mientras que los níscalos y bolletus suelen aparecer en bosques de coníferas y especies caducifolias. Todos los entendidos coinciden en un mismo consejo a los aficionados: sólo se deben recoger aquellas que se conozcan con seguridad; ante la duda, lo mejor es no cortarlas ni tampoco estropearlas pues sí puede resultar de interés para otra persona. También es conveniente prescindir de las bolsas de plástico a favor de las cestas de mimbre, pues una vez cortadas las setas pierden calidad si no están en contacto con el aire. A la hora de cortarlas hay que desechar las más pequeñas ,seccionando las mayores por la base del tallo y tratando de no arrancarlas con el fin de que puedan volver a brotar.