Cientos de ribeirenses desfilaron en la procesión de Santa Uxía

Abdón Dorca RIBEIRA

BARBANZA

Los vecinos recorrieron las calles de Ribeira en el día de su patrona Una ofrenda floral a cargo de 60 niños de la ciudad puso el punto final a la fiesta religiosa

12 sep 2002 . Actualizado a las 07:00 h.

Cientos de vecinos quisieron sumarse ayer a la procesión que, durante media hora, recorrió las calles de la capital barbanzana para homenajear a su patrona: Santa Uxía. En la última fiesta del estío ribeirense, los actos de carácter religioso cobraron un protagonismo que no habían tenido en otras celebraciones veraniegas, en tanto las actividades meramente lúdicas quedaron más postergadas. La Dorna y las fiestas del verano propiamente dichas ya habían quedado atrás. Una misa solemne en la iglesia de la localidad marcó el punto de partida de las pías celebraciones. Los vecinos, ataviados con sus mejores galas, abarrotaron el templo para asistir a una ceremonia en la que el cura de Ribeira no se olvidó de hacer referencia a la vida y vivencias de la «mártir Eugenia»: la santa alejandrina del siglo III a la que precisamente se estaba tributando. La Coral del Círculo Mercantil de Ribeira fue la encargada de llenar de música sacra hasta el último recoveco del edificio religioso. Y después de una hora de rezos y canciones, llegó el momento de iniciar el desfile. Colorido infantil En la procesión de este año, los niños adquirieron una relevancia muy especial. Así, flanqueando la imagen de la santa, 16 agentes de la policía infantil de Ribeira marcharon a la par que su patrona a un paso inequívocamente marcial. Delante de ellos, desfilaban otros 60 niños, portando ramilletes de flores, que iban ataviados con prendas muy llamativas: sombreros cubiertos de pétalos, chales de colores, níveos vestidos... Era la primera ocasión en que estos pequeños participaban de esta guisa en los fastos de Santa Uxía, y a buen seguro que lo harán una segunda vez. El abigarrado grupo -compuesto por ruliñas , bailadoras, pandereteiras y tamborileros - pareció disfrutar mucho en su paseo por las calles de la capital barbanzana. Las autoridades presentes en la comitiva, por su parte, se situaron detrás de la santa. Entre ellas figuraban el alcalde ribeirense, José Luis Torres Colomer, y los jefes respectivos de las policías local y nacional. Los ribeirenses desfilaron al compás de la banda de música de Arzúa por un recorrido que en ciertos tramos estaba adornado con banderas de España y de Galicia. La procesión enfiló desde la iglesia hasta la plaza del Concello, y allí dobló por la calle de Santa Uxía para regresar hasta la plaza de Otero Goyanes, el punto de donde habían partido. Hubo suerte y el tiempo acompañó, pues, a pesar de que el día amenazaba lluvia, ni una sola gota vino a empañar el paseo de la santa. Finalizada la marcha, y después de que el cura de Ribeira, Cesáreo Canabal, agradeciera al alcalde de la localidad la reforma efectuada en la plaza donde se enclava la iglesia, tuvo lugar el acto más emotivo de la jornada. Al pie de la escalinata del templo, los 60 niños antes mencionados depositaron 60 ramilletes ante la imagen de Santa Uxía. Los aplausos de la multitud fueron atronadores. A continuación, y para serenar los ánimos de los presentes, la banda de música de Arzúa agasajó a los vecinos con un concierto fenomenal.