Los 1.246 donantes registrados en el Concello fueron objeto de un homenaje institucional El acto fue presidido por el conselleiro de Sanidade, Hernández Cochón
30 jul 2002 . Actualizado a las 07:00 h.A El Concello de Muros, la Consellería de Sanidade y el Centro de Transfusión de Galicia tributaron el pasado lunes un cálido homenaje a los donantes de sangre del municipio. Los habitantes de esta villa realizan una media de 75 aportaciones por cada mil habitantes, lo que supera el índice medio de extracciones que se realizan en la comunidad autónoma gallega. Al acto público, celebrado en O Curro da Praza, fueron invitados los 1.246 donantes de sangre registrados como tales en el municipio. No obstante, el agradecimiento institucional se hizo especialmente patente en once vecinos, al ser éstos los que figuran con más actuaciones realizadas, varios de los cuales sobrepasan la veintena. Muchos pacientes El conselleiro de Sanidade, José María Hernández Cochón, presidió el acto y agradeció al pueblo de Muros la colaboración desinteresada al realizar esta labor altruista. «Precisamos do sangue porque existen moitos doentes que a necesitan para millorar a súa calidade de vida e tamén polo incremento da actividade cirúrxica no sistema galego de saúde», manifestó el conselleiro. Hernández Cochón subrayó asimismo: «As necesidades de plasma increméntanse cada ano. Por iso pídovos que sigades coa disposición de colaboración mostrada ata agora, á vez que fago un chamamento a tódolos galegos para que imiten a acción solidaria que vós vindes manifestando». En similares términos se pronunció el responsable del Centro de Transfusión de Galicia, quien además comparó el índice de extracciones en España, Galicia, Muros y en los concellos limítrofes a éste. Así, resaltó que mientras en la comunidad se realizan 41,1 donaciones por cada mil habitantes, en Muros se consiguen 75 por igual número de residentes. Solidaridad barbanzana Resaltó también que Barbanza, Noia y Muros son comarcas muy solidarias, ya que en conjunto acuden 58 veces por cada mil habitantes. Concluyó refiriéndose a la inocuidad y carácter altruista de estas actuaciones, y a los beneficios que reporta a la persona, ya que se le hace un chequeo. Concluido el homenaje, se produjo un pequeño alboroto, protagonizado por una decena de jóvenes que extendieron una pancarta llamando la atención de los presentes con gritos, pitidos y cacerolas. El colectivo juvenil denunciaba la suciedad existente, según su opinión, en una de las playas de Abelleira. La policía local se encargó de retirar el cartel y también de invitar a los manifestantes a que se retirasen del lugar. Un sector del público, por su parte, reprochó a los adolescentes que la forma y momento elegido para reclamar mejoras, no era el más idóneo.